Cantarrana Club [2016] [04]
[In vino veritas]





[El Sol sale por el Oeste][Cantarrana Club][02/08/2016]


[] CAPTATIO BENEVOLENTIAE. Nada más lejos de nuestra intención que hacer apología de las noches etílicas. 

Nada más separado de nuestra hoja de ruta que meter cizaña en tiempos de guerra y en historias de malos recuerdos.

Nuestra intención es hablar de las odas a la buena vida, a la alegría que otorga la juventud. No respondemos de los daños colaterales. Los tunos no son objeto de nuestro seguimiento.

Pedimos disculpas a los músicos por esa aberración estética de mezclar de esta forma tan desconcertante algunos temas que traemos hoy. Pero es una manera de hacernos el retrato robot en formato collage de la afición a la buena vida. In vino veritas.

[00] En agosto de 1936, justo después del Golpe de Estado, el general O'Duffy, líder de la ultraderecha irlandesa, es invitado por un amigo carlista a que reclute una brigada de combatientes que se una a los Requetés.

En Dublín ha surgido la polémica en torno al proyecto. El Parlamento vota una ley que prohíbe a todo ciudadano irlandés que se aliste para combatir en España bajo pena de una multa y encarcelamiento.

A pesar de la declaración de ilegalidad el general O’Duffy reclutó a 700 Camisas azules, que parten de las islas Británicas en 1936 hacia su destino en Cáceres, divididos en dos contingentes.

De su llegada a Badajoz hay testimonio de un corresponsal irlandés que cuenta como nada más llegar a Extremadura se pasearon con sus camisas verdes, su buen humor y su alta moral, aunque no conseguían comunicarse con la población debido al idioma. Esa misma noche los oficiales les llamaron al orden en sus barracones debido a su estado de embriaguez.

En Noviembre de 1936 ya está toda la brigada en Cáceres donde permaneció alojada hasta Febrero de 1937. La nueva unidad se llama XV Bandera.

Se hizo habitual ver, cada domingo, a la bandera en formación dirigirse a la ciudad para asistir a la misa que se impartía en la iglesia de Santo Domingo. El obispo permite que durante los oficios se desplieguen el estandarte de la brigada y los banderines de las compañías.

Muchas procesiones contarán con la nota exótica de una Banda de gaiteros de la Legión Irlandesa.

Si no fuera porque son momentos muy tristes, la escena tenía que ser para recordar.

La estancia de esta brigada en Cáceres no está libre de altercados, sobre todo por la afición de los irlandeses a las bebidas alcohólicas. Sus salidas por la ciudad fácilmente acababan en pelea, según se puede extraer de los testimonios escritos de algunos de los propios miembros de la brigada.

El 31 de enero de 1937, una ceremonia imponente señala el fin del período de instrucción. Después de una misa que celebra el obispo en la Iglesia de Santo Domingo, el general O'Duffy descubre una placa de bronce conmemorando la estancia en Cáceres de los irlandeses. Flanqueada por los escudos de España e Irlanda, por una cruz céltica, una Virgen y tréboles.

La inscripción dice: En honor de Dios, en honor de Irlanda y en recuerdo de la XV Bandera, brigada irlandesa del Tercio, que rezó en esta iglesia mientras servía la causa de la Fe combatiendo al lado de su antigua aliada y protectora, España. La placa permanece, en la actualidad, en la Iglesia de Santo Domingo de la capital cacereña.

[01] Regresando al futuro nos encontramos con que en 2036 Extremadura se fusionó con Irlanda.

La primera consecuencia de esta sorprendente noticia fue la reducción drástica de las reservas de whisky.

Así que hubo que tirar del bitter kas.



Detrás de esta aparente sandez se esconden Le Redtubers, un proyecto muy serio de punk rock emeritense en el que confluyen importantes nombres asociados a otras bandas como Los Restos, KNO, APaloSeko, Liga Pagana, Sínkope o Involuzión.

Borja Duque, Ferdi, Rulo Kanalla, Marco o Leandro Alonso forman esta inclasificable banda que tiene en los directos su fuerte, su ceremonia de gloria, vistiendo sus faldas negras y que recuerdan a los jóvenes gaiteros irlandeses trasteando por las calles de Cáceres de portal en portal echando la pota.

[02] Otros, sin embargo, han preferido la cerveza.



Detrás de estos soniquetes aparentemente intrascendentes, están Duodeno Band. Con sede compartida en Baños de Montemayor y Hervás, llevan dando la murga desde 2006. O sea que trasiegan ya 10 años turuta en boca.

Alfredo Ramos, Jonás Sánchez, Julián Corral, Belén Agudo y Abel Sánchez componen este proyecto que ellos definen como de “rumba zarzuelera”. Que conste, hasta ahora no han tenido ninguna denuncia. Si quieres saber de ellos, arrímate a la barra de las redes. Te mantendrán informado de manera puntual.

[03] Un hecho bastante usual en este tipo de encuentros musicales auspiciados por los buenos ratos y el ocio sano, es que pillas una guitarra con los amigotes y empiezas a entonar melodías conocidas adaptándolas a tus letras y a tus vivencias. Recordar melodías populares, cambiarles los textos, actualizarlas, mezclar unas con otras...

¿Quién no ha hecho eso?

Ya está todo inventado. En 1803, al sur de Munich, en Beuren se encontró un manuscrito que contenía un fabuloso paquete de canciones que hablaban de temas eclesiásticos, morales, satíricos, de amor, y sobre la comida, la bebida y el juego. Son los Carmina Burana. Están datados en el S. XIII. Detrás de estos textos y estas músicas dicen que se encuentran unos maleantes muy eruditos. Eran los Goliardos. Un grupo de irreverentes compuesto por estudiantes de las primeras universidades que, a cambio de sus rimas, a veces románticas y veces burlescas, recibían como pago unas monedas, vino o una comida en los conventos.

Eran personajes muy populares y sus poemas y cantos tenían como temas centrales el sexo, el vino, el juego y la crítica a los poderosos.

Se puede decir que los goliardos fueron precursores de la canción protesta. Y por eso hoy andamos aquí con los Carmina Potoria, los que hablan de comida, de bebida y de juego, y sus daños colaterales: la sátira y el sexo. 


Y como muestra dos botones.

En el siglo XIII. En latín macarrónico, mezclado con alemán medieval.

Yo era una muchacha muy bonita que florecía en su virginidad; todo el mundo me elogiaba y agradaba a todos.

Ay de mí, ¡Malditos sean aquellos tilos que surcan el sendero! Quise ir al prado para recoger flores cuando un bruto descarado quiso tomar mi hermosa florecilla. Ay de mí...

Me cogió de la blanca mano (pero no indecorosamente), y me llevó con él hacia el prado (muy astutamente).

Ay de mí...

Me tocó mi vestidito blanco (bastante indecentemente) y me llevó de allí por la mano (muy acaloradamente).

Ay de mí...


En nuestros días: No me guarri.



Que nadie se engañe. Detrás de esta aparente payasada están The Plimos, la sección irreverente de uno de los grupos emeritenses míticos de los 90.

Javier Ramallo, David Sánchez, Javier Piñeiro, Fran Pineda y Gustavo Espinosa montaron Vanagloria.

Y decir Vanagloria es decir club de fans en Badajoz y Madrid, y dos discos que forman parte de la historia de la música en Extremadura.

Participaron en primera persona de una escena musical, la emeritense, que por aquellos años floreció como nunca lo había hecho. Cuando la calle Lennon era la calle Lennon y las noches eran eternas.

Jammin, por supuesto, tuvo mucho que ver.

Y la propia Bebe pasó por ellos haciendo sus coros antes de ser Bebe. Luego montaron The Plimos y pasaron muy buenos ratos con estas cancioncillas. Pero que nadie se engañe. Detrás de estos cuatro acordes se esconden armonías deliciosas.

[04] Y puestos a desbarrar y a recordar esas noches eternas, conviene tener en cuenta que el sol, además de por el Oeste, sale por la mañana.



Detrás de esta letanía jocosa, está Zepo Lobero. El grupo salió de Valverde del Fresno en torno a junio de 2008. Grabaron un interesante disco, Como si nada, en la línea del rock urbano y poético. Su tema Bruma en los hangares siempre aparece en nuestras listas.

Miguel Simón, el cantante, formó parte más tarde, en Madrid, de otro proyecto más que interesante, Agosto Frío. Y le perdimos la pista. Una pena. No sabemos si se perdió entre la bruma.

[PD] Para aquellos interesados en la sorprendente historia de la brigada irlandesa, puede ver un artículo que Leandro Alonso escribió para nuestra Lusipedia, la enciclopedia lusitana de asesinos, poetas y marginales y gente de mala vida. Él los llama La brigada del pirraque.

¿Leandro Alonso? ¿De qué me suena ese nombre? Ah, sí, es el bajista de Le Redtubers, los que recordaban la conexión Irlanda-Extremadura mientras rebuscaban en el almacén alguna botella de bitter Kas.

La vida es un bucle. Y además ayer lunes fue su cumpleaños. Como sabéis, este capítulo lo teníamos previsto para ayer, y por fuerzas mayores lo hemos trasladado a hoy martes. Este era su regalo de cumpleaños.


[PODCAST]

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